Si cierras los ojos y piensas en Vice City, probablemente te venga a la mente ese rosa neón, la camisa hawaiana de Tommy Vercetti y el sonido de Self Control sonando en Flash FM mientras esquivas palmeras en un Infernus. Era 2002, y Rockstar no solo nos dio un juego; nos dio una época que vivir. Ahora, con 2026 marcado a fuego en el calendario, el regreso no es a una ciudad, sino a todo un estado: Leonida.
Pero no nos engañemos: esto no es un simple salto de gráficos. Lo que estamos viendo en los tráilers de GTA VI es un cambio de paradigma. Vamos a analizar, de tú a tú, qué significa volver a «casa» después de 24 años.


De los hoteles de cartón a la ciudad que respira
Lo primero que te vuela la cabeza es la escala. En 2002, Ocean Drive nos parecía el fin del mundo, pero hoy sabemos que eran poco más que fachadas pegadas. El hotel Ocean View era icónico, sí, pero fuera de las misiones, la ciudad se sentía como un decorado.
Con el nuevo motor RAGE 9, la cosa cambia radicalmente. Ya no vemos fachadas; vemos vida. El sistema de ray tracing hace que las luces de neón ya no sean un «efecto rosa», sino luz real que rebota en los charcos de Washington Avenue o en la carrocería de los coches. Pero lo mejor es la densidad: ya no verás a tres peatones clónicos cruzando la calle. En Leonida, las playas están abarrotadas de gente que parece tener algo que hacer, desde grabarse un vídeo para redes hasta pasear al perro. La ciudad ya no te espera a ti; tú te cuelas en una ciudad que ya está funcionando.
Un mapa que se nos va de las manos
En el Vice City original teníamos dos islas y unos cuantos puentes que nos cortaban el paso hasta que avanzábamos en la historia. Era un Miami comprimido en un cuadrado de asfalto.
En GTA VI, Rockstar ha decidido que «ciudad» se queda corto. Leonida es su versión de Florida, y eso significa variedad bruta. Ya no solo es playa y ciudad:
- Gator Keys: olvida los muelles pequeños de 2002. Aquí la navegación será un juego dentro del juego, con canales serpenteantes y aguas cristalinas que reaccionan de verdad a nuestra lancha.
- Grasslands: los pantanos son ahora un ecosistema vivo. Si en 2002 el agua era poco más que una textura que te mataba si te caías, aquí habrá que vigilar a los caimanes y la fauna salvaje, que tendrá su propia inteligencia.
- Port Gellhorn: ese toque industrial y rural que le da el equilibrio necesario frente al lujo excesivo de los rascacielos.
Si las filtraciones no mienten, el mapa será unas 4 o 5 veces el de GTA V. Casi nada.
Del «Sueño Americano» ochentero al caos de TikTok
Este es, para mí, el cambio más bestia. El GTA Vice City de Tommy era una peli de gánsteres: cocaína, traiciones y la estética de Scarface. Era elegante a su manera.
GTA VI nos escupe a la cara la realidad de 2025: la cultura del «Florida Man». El tráiler no miente; Leonida es un lugar de excesos virales. Donde Tommy buscaba una cabina de teléfono, Lucia y Jason viven pegados al móvil. Veremos crímenes grabados por ciudadanos y publicados en redes sociales en tiempo real. Esto no es solo estética; cambia las reglas del juego. La fama, la viralidad y el caos actual sustituyen a la sobriedad de los mafiosos de traje. Es un mundo mucho más ruidoso, más loco y, sinceramente, mucho más divertido de explorar.
Los «viejos amigos»: ¿qué lugares volveremos a pisar?
Rockstar sabe que somos unos nostálgicos. No van a desaprovechar la oportunidad de tocarnos la patata. Analizando el tráiler cuadro a cuadro, hay cosas que saltan a la vista:
- Ocean View: ese hotel donde guardábamos la partida está ahí. Verlo con gráficos de nueva generación es como ver un recuerdo cobrando vida.
- El Malibú: es el rumor que más suena. ¿Podremos volver a entrar en la discoteca más famosa de la saga? Todo apunta a que sí, y probablemente con una gestión de interiores que nos dejará locos.
- Starfish Island: la isla de las mansiones será el campo de juego perfecto para los nuevos sistemas de robo. Imagina entrar en una mansión que no es solo una caja vacía, sino un hogar con detalles reales.


El factor nostalgia: buscando a Tommy Vercetti
No nos engañemos, todos vamos a buscar referencias al pasado. No espero ver a Tommy (sería muy mayor), pero Rockstar es la reina de los huevos de pascua. Grafitis, emisoras de radio clásicas como Flash FM o Radio Espantoso, o menciones a la familia Vercetti… Leonida va a estar llena de esos «guiños» para los que llevamos en esto desde el principio.
Volver a Vice City no es solo ir a una ubicación en el GPS; es volver a una sensación. Pero esta vez, el límite no es el mar de plastilina de 2002, sino nuestra capacidad para perdernos en un estado que promete redefinir lo que entendemos por «videojuego» y mundo abierto.
Conclusión: ¿vale la pena la espera?
Después de analizarlo todo, la sensación es clara: Rockstar no nos está dando un remake, nos está dando la versión de Vice City que nuestra imaginación creía ver en 2002. El paso de la ciudad original a la Leonida de 2026 es el salto más grande de la historia de la compañía (que ya puso el listón muy alto con el mapa y mundo de Red Dead Redemption 2). Tommy Vercetti estaría orgulloso (y un poco asustado) de ver en lo que se ha convertido su antiguo patio de recreo.
¿Y tú? ¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando pises Leonida? Cuéntanoslo en los comentarios y, si eres un romántico de los 80 y del clasicazo Vice City como nosotros, no olvides seguirnos en nuestras redes sociales para no perderte ni una filtración.
